La luna descansa en la tibia y corriente noche.
Me escapo hasta llegar a una mansion,
vengo de un reino inmortal,
el cual habian restos de humedad.
Habia mucha soledad en esa tierra,
la gente era inmortal...No confiesan nada,
y yo rompo esos esquemas.
Tengo que alcanzar esa mansion,
digo barrer contra la luna.
Mi reloj me amenaza
y mi fragil mente se aflige,
tengo que llegar a mi pueblo natal,
por la vereda,
llegar a la tierra de los sabios, de los fuertes , de la libertad.
La noche tiene un color purpura.
Corro y recorro,
por senderos ocultos y descubiertos,
pretendo no equivocarme esta vez.
Mi mirada esta extraviada en lo que no diviso muy bien,
el tiempo me apresura y me sigue aflijiendo.
Puedo sentir el vientecillo que parece murmullar ,
y el aliento de las libelulas.
Porfin, logro llegar y terminar mi recorrido.
Me encuentro en la mansion ,
acompañada del viento.
Hay un silencio muy cierto,
siento insectos de oro en mi cabeza.
Abro la puerta,
todo esta igual, pero algo ha cambiado.
Solamente cierro los ojos, y me pierdo.
La mansion es calida, sillas lujuriosas.
Me siento como un niño en la oscuridad.
Desapercibido,
me di cuenta que regresé finalmente a la tierra libertaria
sábado, 3 de octubre de 2009
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